SISTEMA DE FEEDBACK COMPLEJO – La Doctrina Espirita demonstra que la mediumnidad es un proceso y está fundada en um sistema de feedback complejo entre los polisistemas material y espiritual. Reencarnación La reencarnación es el proceso a través de que el espíritu, estructurando un nuevo cuerpo físico, periódicamente ingresa al poli sistema material. Este proceso tiene el objetivo de permitir al espíritu ejercer su conocimiento en el mundo material como una manera de ayudar su evolución. La reencarnación sigue el principio de identidad de frecuencias, es decir que el espíritu reencarna en un cierto continente, en un cierto país, en una cierta región de este país y en una cierta situación de esta región, con sus propias características culturales (el idioma, los hábitos y prácticas, los valores, la historia, las tradiciones, etc.), reencarnando, también, en una cierta familia, según cómo su frecuencia mental consiga establecer la sintonía con cada uno de estos elementos. El espíritu realiza la reencarnación conscientemente incluso la planificación global de la experiencia material que está a punto de empezar. El espíritu reencarnante, según sus limitaciones, recibirá más o menos ayuda de espíritus más conocedores con quienes él tiene mayor afinidad. Sin embargo, si él no es equilibrado suficientemente o consciente, él será orientado en la planificación de su jornada en el poli sistema material. Sin embargo, una vez que el espíritu esté reencarnado, empieza el proceso de su existencia corpórea en el poli sistema material. Es un proceso abierto, pues que la trayectoria que toma el espíritu sigue el uso que él hace de su propio libre albedrío. Por consiguiente, uno no puede hablar de destino o caminos preestablecidos. El espíritu encarnado, basado en su existencia (la suma del conocimiento, y la experiencia adquirida en la carrera de su historia entera, como encarnado o desencarnado), empieza a ejercer sus capacidades; descubrir y desarrollar sus potenciales. Para abreviar empieza a construir su momento presente y su momento futuro; las contradicciones enfrentando, las dificultades, obstáculos y oportunidades, acuerdos y discordancias, siguiendo su plan global o divergiendo de él, debido a algunas variables en el proceso, pero siempre de acuerdo con su propio voluntad. Mientras ejerce su libre albedrío, el espíritu encarnado construye su equilibrio o su desequilibrio, según cómo enfrenta los acontecimientos de la vida. Uno puede decir que se determina, según la naturaleza de sus pensamientos y acciones. No importa lo poco que pueda hacer, o cuánto se desequilibre, el espíritu siempre hace progreso en cualquier aspecto de su ser. La evolución no esta necesariamente vinculada al tiempo de vida material, sino a la intensidad con que es vivida. La cantidad de experiencias y el provecho que hace es fundamental para el desarrollo del espíritu, no importa si las experiencias son vividas en el polisistema material o espiritual. Se debe resaltar , que, entre una y otra encarnación, el espíritu continúa trabajando y aprendiendo; continúa evolucionando de modo que no reencarna en la misma fase en la cual desencarnó. La Doctrina de los Espíritus, actualmente, trabaja con la hipótesis que el proceso reencarnatorio implica el concepto de misión, prueba, expiación y karma. Debe señalarse, que bajo la presente comprensión de la Doctrina, los procesos reinacarnatórios presentan aspectos de estos cuatro conceptos, pero en algunas reencarnaciones puede mostrar el predominio de algunos de ellos. Ellos no son la consecuencia de alguna interferencia o mando externo sobre el espíritu reencarnando, por tanto, cualquier idea de castigo o premio puede desecharse. Ellos son la consecuencia de la ley de causa y efecto y de las condiciones de equilibrio y armonía del espíritu. La misión es una situación en que el espíritu reencarnado usa su conocimiento interiorizado en favor de una persona o un grupo de personas, con lo que convive. La probación es una situación en que el conocimiento en el proceso de internalizacion y acomodación debe experimentarse; es la situación en que el espíritu es desafiado hasta el límite de su conocimiento. La expiación no se refiere al uso de conocimiento, sino a una consecuencia del uso del conocimiento que puede haber causado consecuencias difíciles o desagradables y a menudo dolorosas que el responsable debe enfrentar. El karma es un concepto, todavía útil dentro de la concepción de la Doctrina, desde que uno considere su significado, aquí diferente del usado en otras Doctrinas. Para el Espiritismo, karma caracteriza la situación en que el espíritu está enfrentando consecuencias de sus acciones que causaron una pérdida de equilibrio sumamente intensa, tanto en cantidad como en calidad; y que, debido a su intensidad, puede llevar al espíritu una encarnación entera, o más para que consiga recuperar su equilibrio. Una persona desequilibrada siempre estará recuperándose, tanto debido a sus propias reacciones, como a través de la ayuda de otras personas (para curar, aliviar, confortar, a través del conocimiento técnico, moral y afectivo). lo que varía es sólo el tiempo necesario para restablecer el equilibrio completamente. Es importante resaltar que las dificultades que el espíritu encarnado enfrenta en su vida cotidiana, a menudo no se explica por la reencarnación. La reencarnación no explica todo. Hay desequilibrios causados durante la encarnación presente. Resumiéndolo, la reencarnación no sirve para explicar tragedias e infortunios; no sirve para esconder la ignorancia, ni sirve como despulpa por resistirse al inmovilismo; no sirve como el consuelo para aquellas situaciones que deberían ser modificadas y no lo son, no sirve para destacar el pasado y paralizar el presente. La reencarnación es una oportunidad de aprender, hacer uso de lo que uno sabe y para superar las limitaciones a través de las vidas sucesivas en el polisistema material. La reencarnación es la afirmación de la unidad y continuidad de la vida. Derechos de propiedad literaria: Todos los derechos reservados. SBEE autoriza reproducciones non-comerciales que indiquen la fuente. www.sbee.org |